Páginas vistas en total

viernes, 2 de junio de 2017

Correr, correr, mucho correr para llegar ¿a dónde?

El tiempo es la medida del cambio según un antes y un después. Así lo definía Aristóteles. El tiempo existe porque las cosas cambian y empleamos esa herramienta que llamamos tiempo para medir ese proceso, ese cambio o transformación. En un entorno en el que las cosas no cambian (inimaginable para el ser humano) el tiempo no tiene sentido ni razón de ser. Ahora que está de moda los espacios televisivos en los que abandonan a famosos en una isla desierta para que se busquen la vida, se puede intuir que el reloj es una herramienta poco necesaria. Y cada cosa que hacemos, tiene su importancia porque precisamente es ahora, en este momento, cuando debemos o tenemos que hacerla. Es probable que, si lo que tenemos que hacer hoy lo pudiésemos hacer igualmente mañana, poco a poco iría perdiendo interés hacer las cosas. Nos agitamos más cuando se nos agota el plazo, para presentar un recurso, una instancia, una beca,... Y muchas tesis doctorales se quedan sin defender...porque no se les pone plazo de entrega, decae el interés.

Tras estas consideraciones filosóficas me quiero referir a la práctica médica en sus diferentes modos de proceder con relación al tiempo. Ante un paciente con una dolencia, el médico debe saber evaluar rápidamente si tiene delante un caso en el que hay que actuar con urgencia porque su vida peligra o puede demorarse la atención. En función del tiempo de evolución de la enfermedad del paciente, distinguimos los procesos "agudos" frente a los "crónicos". Un paciente con un proceso agudo que pone en peligro su vida constituye una urgencia. La urgencia va a requerir actuación médica en un tiempo no superior a 24 horas. Por supuesto, si un paciente puede morirse en menos de ese plazo si no se actúa, entonces hablamos de emergencia. Mucha gente confunde urgencia con emergencia. Un cólico nefrítico o una trombosis hemorroidal podrán doler mucho pero no comprometen la vida del paciente. A veces un síncope que sufre una persona, un desvanecimiento del que o hay más evidencia que una caída sin aparente daño para el paciente es expresión de una arritmia maligna, un accidente cerebrovascular o un tromboembolismo pulmonar masivo que pueden ser causa del fallecimiento del paciente en pocos minutos. Un cambio muy importante en poco tiempo... Es evidente que la identificación de estos procesos graves y la actuación médica precoz es muy importante.

Entre los profesionales sanitarios los hay más entregados a las urgencias y emergencias y otros que tienen una actividad con menos sobresaltos. Próximamente se va a celebrar en Alicante el congreso de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) y ya son con ésta 29 reuniones nacionales. Estos profesionales celebran anualmente una reunión en la que se van exponiendo los avances para hacer frente de manera más eficaz e idónea a las situaciones críticas, elaboran protocolos de actuación frente a catástrofes o momentos en los que hay poco tiempo para actuar. Se trata de entrenarse en desarrollar habilidades de reconocimiento y recuperación de pacientes en situaciones críticas para que cuando llegue el momento de actuar pueda hacerse en tiempos reducidos...o incluso en condiciones con medios limitados. Si no hay impedimento de última hora, espero poder acercarme, invitado a una mesa sobre el manejo y situación del shock, y aprender de estos colegas que se entrenan siempre sobre condiciones límite.

Mi actividad habitual no llega al extremo de necesitar tanta prisa, no suelo tener pacientes urgentes y casi ninguna emergencia. Pero también en la actividad de "consulta" hay que buscar la manera de optimizar los recursos y el tiempo. Los servicios de urgencias tienen la importante tarea de cribar de entre los pacientes que acuden, quién tiene un proceso peligroso de aquellos con dolencias que no suponen compromiso vital. Por supuesto hay que buscar siempre aliviar, pero es frecuente oír la queja del paciente frecuentador de urgencias con un problema que allí "no me resuelven"... acaso porque no es el escenario en que su enfermedad deba ser diagnosticada. Muchas atenciones de pacientes que va a urgencias deben ser continuadas en consultas ambulatorias, o incluso si el paciente está en una situación delicada, procediendo a un ingreso hospitalario. Otras van a poder se manejadas por el médico de Atención Primaria.

Sí que se agradece por parte de los pacientes y en general todos los médicos lo tenemos en cuenta lo que llamaríamos agilización de trámites ante procesos serios. Cuando descubrimos un proceso en el que hay que coordinar varios servicios o programar una actuación preferente, procuramos que no haya exceso de burocracia por medio. En lugar de hacer los "volantes" como trámites habituales correspondientes, tiramos de algo más rápido, el teléfono u otras vías telemáticas para advertir a los colegas que hay un caso detectado que requiere especial diligencia. Y tratando de facilitar las gestiones y visitas a los pacientes, conscientes del absentismo laboral que puede condicionar la renovación de contratos laborales y teniendo en cuenta la precariedad laboral, a veces asumimos horarios "intempestivos" y los pacientes lo agradecen. En la clínica de Segovia, por ejemplo, ha tenido muy buena acogida la realización de endoscopias digestivas los sábados ya que este tipo de pruebas no se hacen los fines de semana. Esto ha permitido que mucha gente de Madrid se desplace hasta Segovia para realizar sus endoscopias sin necesidad de tener que pedir días libres para ellos o para los acompañantes.

Es algo que he repetido con frecuencia en este blog: no todo en medicina tiene solución. No todo se cura ni todo se alivia de una forma plenamente satisfactoria. Ni siquiera se sabe todo o llegamos a saberlo. Lo importante no es saberlo todo sino tener el teléfono del que lo sabe. La ciencia está repleta de incertidumbre en este preludio de lo eterno que los humanos llamamos tiempo.

9 comentarios:

  1. Sí, la verdad es que la disponibilidad médica, de urgencia y de no urgencia, es un lujo que no apreciamos suficientemente.

    ResponderEliminar
  2. “UUUUUUF”, “URGENCIAS”. Un sin vivir, el reloj no cuenta, se sabe cuándo se entra, pero no cuando se sale.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, pero eso le pasa al médico de urgencias, a la enfermera, al paciente que acude, a los acompañantes que van con él,...

      Eliminar
    2. Sin duda son situaciones que no quiere nadie, pero la peor parte se la lleva el paciente. En muchos casos, el paciente, además de la propia enfermedad, en 12 horas, pasa por tres turnos de enfermeras y por más de un médico, sin ser enviado todavía a la situación de observación previa al ingreso en planta o al alta de urgencias. No sé, quizás no haya otra manera de gestionar la situación, bien por la propia enfermedad en concreto o por la forma de gestionar el sistema de urgencias.

      Eliminar
    3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
    4. Todo es mejorable, sin duda. Pero si abrimos un poco la óptica y miramos cómo es la atención sanitaria fuera de España...quizá no nos parecería tanto lo que hemos de esperar para conseguir lo que conseguimos. Si no se ha vivido en otro país fuera de España...es cierto que aquí han cambiado mucho las cosas desde las transferencias autonómicas. Pero en fin, con estos bueyes hay que arar...

      Eliminar
  3. En muchos casos las urgencias pueden ser atendidas en centros salud y así evitar la saturación de urgencias en hospitales. El problema es que cada vez hay menos centros de salud y los que quedan no tienen los medios suficientes. Hay situaciones que se podrían solucionar igual en un centro de salud que en un hospital. Parece que los centros de salud son una pura formalidad para dar el billete de viaje a un hospital. La mayoría de los médicos de guardia en los centros de salud no tienen los medios suficientes para hacer un diagnóstico y no pueden dar un tratamiento. Muchas veces la pericia del médico sirve de poco, o por lo menos no es aprovechada debidamente, si el enfermo tiene que trasladarse un montón de kilómetros para llegar al hospital, con la consiguiente “pérdida de tiempo” y molestias para algo que se podría solucionar en un centro más cercano.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto. Ha habido muchos intentos de potenciar la acción de la atención primaria como puerta de entrada al sistema sanitario pero los logros han sido muy dispares hasta la fecha en el territorio español. Hay demasiada desigualdad.

      Eliminar